Category Archives: Poesía


Vencer el cáncer

Acaban de comunicarme que mi relato ha sido seleccionado. Aquí os lo dejo.
LA VISITA
Acababa de llegar. No le tenía miedo a pesar de que había causado estragos en su familia y en algunos amigos. A unos los pilló desprevenidos, y a otros después de una larga persecución. Tenia mala fama. Casi todos se asustaban y terminaban rindiéndose; ella no lo haría.
La vida no se lo había puesto fácil, y aunque había perdido muchas batallas , estaba completamente segura de que terminaría ganando la guerra. Cada dificultad, grande o pequeña, le había dejado más sabiduría, más fuerza. Había aprendido que la lucha más difícil es la que se mantiene con uno mismo. Tenía experiencia navegando con tormentas. En esas ocasiones, recogía vela y sujetaba el timón con firmeza para evitar chocar o escorarse. No se permitía la auto compasión, las preguntas del tipo ¿ por qué todo me pasa a mí?, ni las quejas. Se concentraba en utilizar su energía de manera positiva.
Esta indeseable visita no era más que un nuevo bache, una curva en el camino con la que debía negociar para poder continuar.
Sabía cómo hacerlo, era cuestión de agarrar al toro por los cuernos; con valor, sin titubeos. Y así lo hizo, y el cáncer se fue por donde había venido.

 

 

Cosas mías

El mundo se cae a pedazos y nosotros miramos para otro lado.

Algún día se preguntarán por qué no hicimos algo.

Adelgazar la piel

ADELGAZAR LA PIEL

Operación biquini:
dietas, gimnasio, contar calorías,…
Nadie habla de adelgazar la piel,
dejar de aislarnos de los demás,
practicar la empatía.

Hoy por ti, mañana por mí;
no hay nadie autosuficiente,
todos necesitaremos de los demás
algún día.

Hoy es Giovanni el que lo necesita,
por eso estamos aquí
para darlo todo
para demostrar que si estamos juntos
no habrá enfermedad que se nos resista.

En nombre de Giovanni, y su familia:
gracias a todos por estar,
por ser de esa clase de persona
que tiene la piel muy fina.

Gaviota al atardecer

VEREDAS DE PALABRAS

 De mí hacia ti,

recorro veredas de palabras,

desde la orilla solitaria de mi río,

hasta la crepuscular playa de tu alma.

Déjame, hoy,

ser gaviota,

que revolotee sobre tu cama,

bajo el ala de la noche

hasta que respire la mañana.

En la madrugada que rezuma olvido,

con el infinito canto de las hadas,

sentirás la melodía de la brisa

columpiando mi voz, sobre tu almohada.

 

 

PERSIGUIÉNDOLE

Hace mucho tiempo
voy tras él
mira que corre el condenado
no sabe con quien ha dado
no me gusta perder.

A veces con el sopor
de los velos de la noche
se eleva multicolor y crece
como pompa de jabón.

Frágil y efímera alucinación
tan verosímil parece
que cuando quiero cogerlo desaparece
explotando en acuosa desilusión.

Sueño, te alcanzaré algún día,
no tengo duda,
coronaré la cima
me asiré con versos a la Luna
y serás, despierto, mi poesía.

pieles

Cuando hablan nuestras pieles

Cuando tu piel recita
entre gemidos y jadeos,
cuando la mía te escucha
y compone nuevos versos.

Hablan y se cuentan
cuánto se echan de menos,
se rozan y besan
sin adjetivos ni verbos.

Nombres, sustantivos abstractos
que transitan juguetones
sobre epidermis de cuerpos
y dedos.

Adverbios que dulcemente se funden
mientras el tiempo se duerme
en el infinitesimal espacio
que dejan nuestros cuerpos.

El sueño de una manzana

El sueño de una manzana

Colgaba de la rama más alta
inaccesible, madura, fuerte y segura.
Te esperaba,
contaba los minutos, horas, días…
sabía que llegarías.
Rezaba,
rezaba para que llegaras
antes de que el inexorable tiempo
me desprendiera de aquella rama,
antes de caer al suelo
y pudrirme sin remedio;
en esto se parece mi sueño al de Lorca,
el cementerio, la tumba donde reposan
los vivos que ya están muertos.

Llegaste y miraste al manzano con sus manzanas,
manzanas verdes, jóvenes y cercanas…
Levantaste la vista y me viste
colgando de la última rama;
con buen criterio sabías
que la fruta más joven es también la más ácida;
solo a unos pocos seduce
la fruta madura por ser la más dulce.

Alargaste tu mano, no alcanzabas,
vi la desesperación en tu mirada.
Entonces desde dentro mismo
del corazón de la manzana,
exhalé un profundo suspiro
que me desprendió de la rama.

Caía, caía y justo antes de tocar el suelo,
me abrazaste con tus dedos…
Fue precisamente en ese momento
cuando desperté de mi sueño.

Julia Cortés Palma

La trampa

Pasas al principio bullicioso
tan despacio que causas tedio
y de repente, un día, de un zarpazo
vertiginoso te precipitas en silencio.

Me llovieron los eneros
sin apenas darme cuenta
pensando que eran casi eternos;
apresuradas amarillearon
las flores alegres de mi huerto.

Melancolía de efímeras primaveras
que por los cristales de mi alma
se escurrieron;
las detendré con mi mirada,
congelaré en mis versos.

Todavía puedo hacerlo
ahora que sé
que te me escapas
amigo traidor, tiempo;
voy a retarte con osadía
no instalarás en mí tu desaliento.

La sombra del recuerdo de tu cuerpo

La sombra de tu recuerdo

Viene cuando quiere
se apodera de mi mente,
también de mi cuerpo;
me abduce, me seduce,
ocupa mi pensamiento.

Ya no me resisto,
me dejo,
permito que me viole
la sombra de tu recuerdo.

Cada vez que me toma
hace de mí
toda una orgía de plumas
al vuelo.

Se desnuda,
se introduce sin recato,
bajo las sábanas de mi lecho.
Me toca, me abraza,
me araña, me muerde;
deja en mí,
marcas de silencio.

Es juguetona y caprichosa,
aparece cuando no lo espero;
sabe como hacerlo
porque cuando creo
haberlo olvidado,
se pega aún más
a mi cuerpo.

Hace de algunas noches eróticas,
todo un infierno,
o tal vez,
un paraíso de Apolos
que corren desnudos
buscando enardecer
mi deseo…

Solo tu sombra
es la que me embarga,
la que me embiste
y se funde dentro,
para saciar sus ansias,
para llevarse mis jadeos,
para no respetar nada,
ni mi compañía,
ni mi vigilia,
ni mi sueño.

Julia Cortés Palma

Bicletas en Amsterdam

Amsterdam

Bicicletas a mansalva,
canales;
gente diversa
que va y viene,
olor a marihuana.

Amsterdam de tulipanes respetuosa con las hierbas
y el comercio sexual
del Barrio Rojo
en escaparates.

Lección de convivencia
entre prostitutas
y personas" normales";
cada cual con su filosofía,
la educación en la calle.

Viajar contigo,
volver con la maleta llena
de sensaciones y experiencias;
conocer para entender,
tener la mente abierta.